Averías comunes

Obstrucción del catalizador o filtro de partículas:

Si el catalizador o el filtro de partículas se obstruyen, debido a una incorrecta regeneración del sistema de reciclaje o por ingestión de cuerpo extraño, se genera una sobre-presión en el turbocompresor que provoca la avería del mismo. Se debe comprobar que el sistema de regeneración del sistema de reciclaje de su vehículo funciona correctamente según las indicaciones del fabricante.

Exceso de junta líquida:

El exceso de junta líquida en la entrada de aceite provoca que ésta entre en el conducto del aceite, de modo que se tapona el agujero de engrase del cojinete de empuje y el turbo se avería dado que le falta engrase. Se debe eliminar la junta líquida y no se debe volver a aplicar ya que su uso está totalmente prohibido.

Exceso de temperatura en el turbocompresor:

A altas temperaturas el aceite que lubrica el turbo hierve y se carboniza lo que provoca la rotura del turbocompresor. Se debe revisar que el tipo de aceite es el recomendado por el fabricante y que la viscosidad del mismo es la correcta.

Exceso de temperatura en el tubo de escape:

Una configuración de la inyección fuera de punto, una obstrucción del filtro del aire o del intercooler provocan que el motor se sobrecaliente generando una deformación en la caracola de escape del turbo lo que termina en la averia del turbocompresor. Se debe revisar que la inyección se encuentre correctamente configurada según las indicaciones del fabricante y que todos los elementos de adminisión se encuentren en perfecto estado.

Falta de engrase en el turbocompresor:

Una falta de aceite en el motor por avería o incorrecto mantenimiento, una rotura u obstrucción del latiguillo de engrase del turbo, una mala instalación de las juntas del turbo, el uso de juntas líquidas, etc. Pueden generar una falta de engrase del turbo lo que conlleva una rotura del mismo. Se debe revisar que el aceite se encuentra en el nivel y es el indicado por el fabricante, que los latiguillos de engrase del turbocompresor no se encuentran obstruidos, que la instalación de las juntas del turbo es la correcta y que la bomba de aceite funciona correctamente y envía la presión de aceite correcta.

Impurezas en el aceite:

Si el aceite del motor contiene partículas sólidas como carbonilla, viruta metálica, restos de juntas líquidas solidificadas, etc. los latiguillos de engrase se obstruyen generando una falta de engrase en el turbocompresor lo que termina en avería del mismo. Se debe revisar que el aceite es el indicado por el fabricante y se debe asegurar un correcto mantenimiento del mismo, así como del filtro de aceite.

Ingesta de objetos extraños por la admisión:

Si el filtro de aire se encuentra en mal estado o no instalado, objetos del exterior pueden acceder a la admisión del motor provocando la avería del turbocompresor. Se deben revisar el filtro de aire y asegurar un correcto mantenimiento del mismo.

Ingesta de objetos extraños por el escape:

Un objeto externo procedente del motor (trozo de válvula, de pistón o de colector de escape) se introduce en el turbocompresor generando la avería del mismo. Dado que este problema se produce por una avería grave del motor se debe asegurar un correcto mantenimiento del mismo.

La válvula del turbo no funciona correctamente:

Si el manguito que mantiene la presión de la válvula del turbo se deteriora o rompe, dicha válvula no funciona correctamente y provoca que el turbo no tenga límite de presión y soplado de turbo. Se debe comprobar que el manguito citado anteriormente no tiene contacto con nada que le genere fricción y que se encuentra en perfecto estado.

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